La íntima relación entre los colores y el sexo

La íntima relación entre los colores y el sexo


Los colores son capaces de transmitir multitud de sensaciones. Nuestro estado emocional, de hecho, depende en gran parte del entorno que nos rodea y, por consiguiente, de los tonos apagados o alegres que lo inunden. Así, por ejemplo, el rojo, el naranja o el amarillo son colores vivos que contagian dinamismo, mientras que el negro, el gris o el blanco inspiran tranquilidad.

En el ámbito de la sexualidad los colores también asumen un importante papel ya que los diferentes tonos que escojamos en nuestra ropa interior pueden resultar determinantes a la hora de provocar la tan deseada excitación. Así pues, existen colores preferentes y otros que se deberían ubicar en un segundo plano, aunque también es importante tener en mente que nuestra actitud y la calidad de las prendas son elementos prioritarios, y que si estos son correctos, los distintos colores apenas importarán. Para ello, Venus Plaza y su lencería fina se erige como una de las webs referencia del sector.

Colores sexis

- Rojos: Se trata del color de la sexualidad por excelencia. Los sujetadores rojos, por ejemplo, invitan  la excitación, mientras que los calzoncillos rojos con transparencias en un hombre pueden llegar a ser sumamente estimulantes. La pasión es de color rojo, al igual que multitud de frutas afrodisíacas ideales para activar nuestras zonas erógenas.
- Negro: Sirve para despertar sensaciones sexuales de una forma más sutil, con cierta elegancia. La lencería negra es la más vendida ya que siempre supone un acierto y suele combinar a la perfección con todo tipo de pieles y morfologías corporales.
- Rosa y violeta: Son colores que invitan a las travesuras sexuales y que despiertan a nuestra parte más coqueta y atrevida. Pocas personas permanecen indiferentes ante el magnetismo de estos dos colores intensos y deseables.

Colores a evitar

- Marrón: Se trata de un color que transmite pocas sensaciones y que se utilizar a la hora de vestir de forma sobria. También se relaciona con personas mayores o con trabajos duros, por lo que poco o nada tiene que ver con el mundo de placer en el que nos adentramos a la hora de practicar sexo.
- Azul oscuro: Se trata de un color que invita a la reflexión, a la melancolía y a cierta desazón. Un tono que retrotrae nuestras mentes a un día de diario nublado y ventoso, por lo que lo ideal es arriesgar con ropa interior de color más ameno.
- Gris: Tener un día gris nunca es positivo, y en el mundo de la ropa íntima esto no es una excepción. La ropa interior gris es propia de personas mayores y de gente apagada, por lo que en absoluto debemos decantarnos por este color si andamos en busca de una noche local.
- Color carne: Se trata, sin duda, de la peor opción. Si las anteriores, combinadas con una buena actitud y un cuerpo escultural, tienen un pase, en este caso es imposible excitar a alguien con un color tan sumamente neutro.


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