Lencería erótica para ser escuchada: sexo telefónico

Lencería sexy para ser escuchada: un encuentro íntimo por teléfono

¿Has pensado alguna vez en jugar con tu pareja a mantener una conversación telefónica subida de tono? Sólo necesitáis encontrar el momento apropiado y olvidaros de complejos. Hablaros casi en un susurro, intercambiar vuestras fantasías, contarle la lencería erótica que llevas puesta o detallarle lo que le harías si estuvierais cerca puede resultar muy divertido y excitante.


Si tuviéramos que elegir, cualquiera preferiría disfrutar de su pareja teniéndola a su lado para poder verla, tocarla, sentirla, olerla y hasta saborearla. Sin embargo, una novedad para los momentos íntimos puede ser el prescindir de todos los sentidos excepto uno: el oído.


¿Quién no ha pensado alguna vez en hacer o recibir una llamada de su pareja y preguntar o escuchar aquello de "¿qué llevas puesto?" y establecer un diálogo sugerente que dé rienda suelta a las fantasías habitualmente ocultas? Mantener una conversación por teléfono en la que se cuente qué ropa sexy se lleva puesta o qué cosas se haría la pareja si estuviera junta puede abrir muchas y divertidas posibilidades.


Pero cuidado, no se trata sólo de descolgar el inalámbrico y empezar a soltar obscenidades; hay que hacerlo con gracia, tacto y gradualmente. Por eso, vamos a contarte cómo podemos llevar a cabo este juego para que tenga éxito y os lleve a un final indeterminado pero lleno de excitación.


Conocerse
Lo más importante es conoceros mutuamente y conocer a la propia persona. Saber si ambas partes estarían dispuestas, si el pudor o el sentido del ridículo va a ser superior a la diversión o si pese a todo se quiere intentar. Y, por supuesto, tener claro si en ese momento vuestro estado anímico permite seguir adelante o es mejor posponerlo para mejor ocasión.


Preparar el cuerpo
Lo ideal es disponer el cuerpo y mente para la ocasión. Por un lado, arreglarse como si estuvierais físicamente al lado. El vestuario es muy importante. Olvida la ropa cómoda 'de estar por casa'. Puedes elegir la lencería erótica que más le guste o que le vaya a sorprender: un conjunto sexy, un picardías, un body, unas medias, un tanga... Si es nueva, tendrás que describírsela muy bien, con todo detalle y lentamente.


Y la mente
Despéjate, descarga tensiones, olvídate de todo, sobre todo de sentirte ridícula. Date ánimos a ti misma: escucha tu canción favorita mientras te arreglas, piensa en que va a ser algo nuevo y que os va a encantar. No te olvides de verte sexy, tu pareja ya te está deseando incluso antes de empezar el juego.




Mantener una conversación por teléfono en la que se cuente qué ropa sexy se lleva puesta o qué cosas se haría la pareja si estuviera junta puede abrir muchas y divertidas posibilidades.


Una atmósfera idónea
Es fundamental crear un clima íntimo en la conversación y en el entorno: hablaros con voz suave y sensual, ambientar la habitación con una luz baja, música, velas... Probad a hablaros con los ojos cerrados para concentraros mejor; seguro que os encanta.


Imaginación
Que no falte. Se trata de imaginar, de fantasear. Mejor que ir directamente al grano, conviene ir preparando el terreno. Comenzad la conversación telefónica hablando de algún tema no relacionado directamente con lo que vais a hacer, pero que la conversación acabe derivando en ello casi espontáneamente.


Con todo detalle
Una vez enfocada la conversación al encuentro íntimo, cuéntale como te has arreglado para la ocasión con el máximo detalle: descríbele todo tu vestuario, tu peinado, tu maquillaje, tu lencería erótica... Lentamente y con voz sugerente para que vaya subiendo vuestra excitación, lo que estás haciendo, cómo te vas desprendiendo de tu ropa sexy. Hay que expresar todos los sentimientos, decir que se está excitada y también dejar participar a la pareja sin monopolizar la conversación.


Lo que os haríais
Si estuviera a tu lado le harías esto, le dejarías hacerte aquello... Díselo. Cosas que le guste oír, recordar momentos íntimos memorables seguro que eleva la temperatura al máximo. Es importante ser detallistas y utilizar un lenguaje 'caliente' pero manteniendo el buen gusto. Llegará un momento en el que todo se desboque y la excitación os haga ser cada vez menos conscientes de vuestras palabras, y pasaréis de las palabras a las respiraciones intensas o los gemidos.




Unas mínimas reglas y sugerencias
Podéis dejar que todo surja con naturalidad o establecer unas sencillas normas para evitar malentendidos. ¿Vas a decirle que en su ausencia te has encontrado con un vecino o un compañero de trabajo y has fantaseado con él? ¿Os podéis acariciar individualmente? ¿Podéis utilizar juguetes? ¿Os podéis enviar fotos del momento en el os encontráis cada uno? ¿El final llega con la autosatisfacción mutua o vais a esperar a estar juntos? Tu pareja puede estar lejos, de viaje... ¡o puede estar en la habitación de al lado!


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